Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un escabeche de bonito con una porción de arroz blanco y camotito. Para tomar pidió un jarrita con agua de Jamaica al tiempo. “María, estaba conversando con una colega periodista que se va a someter a una liposucción porque ha probados miles de dietas y no logra bajar de peso.
Le comenté que tenga cuidado y recordé el caso de la lamentable muerte de ‘Muñequita Milly’, la joven y prometedora cantante folclórica que decidió hacerse una lipoescultura con el conocido ‘doctor Fong’. Ella seguramente quería verse mejor para su público, pero todo salió mal y perdió la vida de manera absurda.
Ese caso quedó en nada. Creo que antes de someterse a una cirugía plástica hay que pensarlo bastante, pues toda operación conlleva un riesgo de muerte. Parte de la naturaleza de las personas es querer verse bien, hasta la ancianidad, y se entiende. No hay que olvidar que nuestra vida es lo más valioso y la estamos arriesgando. Entonces, hay que hacerlo siguiendo todos los protocolos de seguridad. Algunos consejos de los expertos:
- No te dejes convencer por precios demasiado bajos. Sospecha de las ‘gangas’ en operaciones. Para ofrecerte tanta rebaja es porque seguramente están prescindiendo de equipos médicos y de buenos profesionales de la salud. Incluso, podrían emplear insumos de mala calidad.
- No te apresures, infórmate. Busca profesionales de la salud certificados. Si te vas a hacer una operación estética, no solo debe ser un médico, sino uno con esa especialidad que esté debidamente registrado en su colegio profesional.
- Confirma que es un profesional idóneo. Cuando creas haber encontrado un buen médico, de prestigio y serio, debes buscar personas que se hayan puesto en sus manos y que te cuenten cómo les fue. No vaya a ser que te des con una fea sorpresa.
- La clínica debe estar bien equipada. Hay centros de salud privados, incluso grandes y conocidos, que no cuentan con equipos de reanimación. Es tu responsabilidad ver que el lugar donde te vayan a realizar la cirugía cuente con todo lo necesario para atender una emergencia si esta se presenta. Hay inescrupulosos que hasta hacen operaciones en puestos de galerías y personas que lo aceptan”.
Gary tiene razón. Toda precaución es poca cuando se trata de nuestra salud y de nuestra vida. Me voy, cuídense.