La Seño María: El triunfo de Alianza Lima
La Seño María: El triunfo de Alianza Lima

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un pollito a la chiclayana con zapallito loche y arrocito graneado. Para tomar pidió una jarrita de zumo de piña heladito. “María, el martes Alianza Lima se llevó un extraordinario triunfo al eliminar por penales a Boca Juniors de Argentina para pasar a la fase 3 de la Copa Libertadores. Y lo hizo en la misma Bombonera, esa que dice que late, y ante un equipo que vale no menos de 150 millones de dólares. Salvo excepciones, no creo que haya habido algún peruano que dejó de festejar o saltar de alegría por este logro.

El acontecimiento deportivo alegra y sube la autoestima a los peruanos, en medio de una ola delincuencial y problemas económicos que no nos dejan tranquilos. Esto es el mejor ejemplo de que ante las adversidades o las pruebas difíciles, es posible salir con sacrificio, entrega, disciplina y mucha personalidad. Acostumbrados a perder y ser eliminados, el triunfo aliancista nos viene bien. Desde que Cienciano del Cusco ganó la Copa Sudamericana a River Plate y meses después la Recopa a Boca Juniors, la afición no se sentía tan bien. Es que no ha ganado solo Alianza Lima, ha ganado el Perú. El ‘sí se puede’ resurgió en el ‘Alberto J. Armando’ del barrio de La Boca, impregnando de orgullo a los peruanos.

Así debemos enfrentar todo lo que nos toca en la vida: con valor, seguridad e ímpetu. Ya basta de derrotas, de las cosas a medias. Olvidémonos de la Guerra del Pacífico, de la Colonia, de nuestros traumas colectivos. Miremos para adelante y enfoquémonos en hacer las cosas bien y construir el futuro ganador con disciplina y trabajo. Y también con personalidad, esa que pusieron con creces Barcos, Paolo Guerrero, Lavandeira, Kevin Quevedo, Erick Noriega, Gaibor, el portero Viscarra y Zambrano.

El Perú es un país grande. Lo fuimos con el Tahuantisuyo y luego con el virreynato más importante de América. Lo tenemos todo para ser un país del primer mundo. Nos falta creer en nosotros mismos y en nuestras posibilidades. ¡Arriba el Perú!”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.

TE PUEDE INTERESAR

Contenido sugerido

Contenido GEC