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Después de la llegada de Shakira, con una estadía en la clínica por un problema gastrointestinal, este Búho lee que Gloria Trevi se alista para volver a nuestro país. La otrora ‘Reina del pop mexicano’ (Monterrey, 1968), cantante que en la década de los noventa se convirtió en un ícono musical, tiene muchas historias para contar. Solo habría que recordar que su carrera se vio abruptamente interrumpida por las denuncias de secuestro y violación sexual de menores. Su historia comienza a los quince años.
A Gloria de los Ángeles Treviño Ruiz le llegó la oportunidad de ser famosa en 1982 cuando ganó un concurso de talentos donde tenía que imitar a una artista de moda: Lucero. Ella triunfó y entre otras cosas obtuvo una beca de estudios en la Ciudad de México. Allí conoció al productor Sergio Andrade, quien le ofreció formar parte de ‘Boquitas Pintadas’, su proyecto musical juvenil. Ella aceptó feliz, pero no sabía que ese hombre de 27 años era un depredador sexual y estableció una relación de amor/dominación enfermiza con la quinceañera, quien no imaginaba que muchos años después se les acusaría a ambos de terribles delitos. ‘Boquitas Pintadas’ era una agrupación de cinco guapas jovencitas, que se disolvió al año y Andrade produjo el álbum debut de la Trevi, el sorprendente ‘Qué hago aquí’ (1989).
Gloria se convierte en una ‘punkie’, la otra cara de la medalla del pop mexicano con las modositas Lucero o Thalía, con sus minifaldas de colorines, sus medias con hueco, despeinada, una Cindy Lauper latina gritando en hits como ‘Doctor psiquiatra’, ‘Satisfecha’ (cover de los Rolling Stones) que vendió 3 millones de copias. Fichada por una gran disquera y con la poderosa Televisa para sus presentaciones en TV estrena su segundo trabajo, ‘Ángel de la guarda’ (1991), con su emblemático tema ‘Pelo suelto’ y la tierna y espiritista balada ‘Ángel de la guarda’, placa que vende 10 millones de copias y la catapulta a nivel internacional. El tercer disco, ‘Me siento tan sola’ (1992), incluirá su estremecedora balada ‘Con los ojos cerrados’ y la desgarradora ‘Me siento tan sola’, y fiel a su estilo la irreverente ‘Zapatos viejos’. Inicia una gira americana -incluye al Perú- y en Chile es elegida la ‘Reina del Festival de Viña del Mar’.
Tiempo después firmó un contrato de seis años con Televisa, donde se comprometía a grabar telenovelas, películas y un programa televisivo. Así, Trevi se convirtió en una de las artistas mejor pagadas de su país. Pero tras la primera temporada de su show televisivo desapareció sin explicación. Meses después se supo que la razón fue un libro que publicaría la exesposa de Sergio Andrade, donde se expusieron graves acusaciones a la pareja. Aline Hernández, cantante y exesposa de Andrade, confesó que su relación con el productor comenzó cuando ella tenía 13 años y en su libro autobiográfico ‘La Gloria en el Infierno’ contó muchas escenas dolorosas que vivió junto a él, además de hacer denuncias que dejaban en evidencia que Andrade utilizaba a Gloria Trevi para sus fines ilícitos.
Según el libro, el productor se aprovechaba de la fama de su pareja para reclutar jóvenes, a quienes les prometía que las haría triunfar al igual que a Trevi, para abusar de ellas. Así fue como se destapó la denuncia de la madre de Karina Yapor, una adolescente que había sido reclutada por Andrade. Ella presentó una demanda contra la pareja sosteniendo que la academia musical de Andrade era una ‘fachada para abusar de chicas jóvenes’, entre ellas su hija, con la que la familia perdió contacto, pues se la habían llevado a España, donde dio a luz a un hijo del productor. En 1999 Andrade, Gloria y ‘Mary Boquitas’ estaban prófugos y buscados por la Interpol.
La cacería terminó a los 10 meses, en Río de Janeiro, donde Trevi y Sergio fueron detenidos. Se los trasladó a Brasilia y la justicia planeaba extraditarlos a México por los cargos de abuso, secuestro y violación de menores. ‘Tenía solo 15 años y él era mucho mayor, comenzó a privarme de muchas cosas, No podía hablar con ningún hombre, ningún muchacho. Yo no podía tener prácticamente contacto con mi familia, más que muy poco y siempre acompañada. Yo creía que era normal, pero era una relación enferma’. Ahora aseguran que vuelve reinventada. Apago el televisor.