
El envejecimiento es un proceso natural, pero algunos hábitos pueden acelerarlo sin que nos demos cuenta. Desde una mala alimentación hasta el estrés constante, pequeñas acciones diarias pueden afectar la piel, los órganos y la salud en general.
“El envejecimiento prematuro no es solo cuestión de genética, sino también de estilo de vida. Lo que hacemos cada día influye en cómo envejecemos”, señalan los expertos en cuidado de la piel.
1. DORMIR POCO Y MAL. La falta de sueño afecta la producción de colágeno y favorece la aparición de arrugas y ojeras. Dormir entre 7 y 8 horas diarias ayuda a la regeneración celular.

2. EXCESO DE AZÚCAR Y COMIDA ULTRAPROCESADA. Estos alimentos dañan las células y provocan inflamación, acelerando el envejecimiento. Es clave optar por una dieta rica en frutas, verduras y proteínas saludables.
3. NO USAR PROTECTOR SOLAR. La exposición sin protección a los rayos UV es una de las principales causas del envejecimiento prematuro. Aplicar protector solar a diario, incluso en días nublados, es fundamental.
4. ESTRÉS Y ANSIEDAD CONSTANTE. Esta condición eleva los niveles de cortisol, lo que afecta a la piel y al sistema inmune. Practicar técnicas de relajación como meditación o respiración profunda puede ayudar.
5. SEDENTARISMO. La falta de ejercicio disminuye la circulación y la oxigenación de las células. Camina, haz yoga o cualquier actividad física.
Datito
Identificar estos hábitos y corregirlos a tiempo es una buena idea. Hazlo y lleva una vida más tranquila y saludable. Tu cuerpo te lo agradecerá.